Ernesto Cofiño intercede en Hong Kong

El doctor Ernesto Cofiño dedicó su vida al servicio de los niños más desfavorecidos en Guatemala. Fue el primer catedrático de Pediatría y fundó la Asociación Pediátrica en ese país. Falleció con fama de santidad. En este relato, la madre de un niño de cuatro años cuenta cómo acudió a él para que intercediera ante Dios.

Ernesto Cofiño intercede en Hong Kong. Favor atribuido a la intercesión del doctor Ernesto Cofiño.

Mi hijo de 4 años y medio llevaba un tiempo con síntomas de resfriado y gripe. Un día vomitó en el colegio. Desde entonces, comenzó a quejarse de que tenía la nariz tapada y le dolía la cabeza. Lo llevamos al pediatra y al otorrino de un hospital de Hong Kong, que sospecharon que era sinusitis y le recetaron antibióticos y medicamentos para la alergia nasal. Sin embargo, el dolor de cabeza no cesaba y persistía. Dos semanas después, mi hijo se quejaba de que había empeorado, incluso cuando le limpiaron a fondo la nariz.

Un día se quejó de que el dolor de cabeza le impedía caminar y moverse. Me asusté mucho y lo llevé al hospital. El pediatra sugirió que le hicieran un TAC y que se quedara en el hospital para controlarlo. Hasta que le hicieran el escáner, no podía tomar ninguna medicina, o comer o beber agua durante todo el día. Sólo tomó un jarabe necesario para el escáner, para que se durmiera y no se moviera. Le pedí a un sacerdote del Opus Dei que se acordara de pedir en la Misa por mi hijo y me recomendó que rezara al doctor Ernesto Cofiño.


Enlace relacionado: Audiolibro sobre Ernesto Cofiño


Mientras estaba en el hospital, leí sobre el Dr. Cofiño y descubrí que era pediatra. Leí el testimonio de un niño que se curó de una fiebre inexplicable después de acudir a su intercesión. Recé la estampa varias veces, mientras mi hijo dormía.

Al terminar la exploración, se durmió durante 12 horas seguidas. Cuando se despertó, ¡el dolor de cabeza había desaparecido por completo! Estaba lleno de energía y el pediatra no se lo explicaba. En la tomografía computarizada estaba todo en orden, tanto en la nariz como en el cerebro. Estaba asombrada y no me lo podía creer. 


Documental: “Ernesto Cofiño. Todos pueden ser santos”


Estoy muy agradecida. Sabía que, entre todas las oraciones de mis amigos, el doctor Cofiño jugó un papel muy especial en la curación. Le agradezco su amabilidad al interceder por mi hijo, pues ha sido una muestra de que, a pesar de mis debilidades, sigo recibiendo la misericordia de Dios.

Pido a Dios que este favor contribuya a difundir la devoción al Dr. Cofino, que goza ahora de la amistad de Dios.

A. L. - Hong Kong


También puede comunicar la gracia que se le ha concedido mediante correo postal a la Oficina de las causas de los santos de la prelatura del Opus Dei (Calle Diego de León, 14, 28006 Madrid, España) o a través del correo electrónico ocs.es@opusdei.org​.

Clic aquí para hacer un donativo. En alternativa puede enviar una aportación por transferencia a la cuenta bancaria de la Asociación de Cooperadores del Opus Dei con IBAN número ES53 2100 1547 7502 0024 4065 y BIC, CAIXESBBXXX en La Caixa (agencia urbana de la calle Cartagena, 4, 28028 Madrid, España).


► Escuche el audiolibro sobre la vida del doctor Ernesto Cofiño